Juan de Dios Fernández Gálvez: análisis y conclusiones de algunos textos

 La siguiente entrada se referirá a los aspectos más importantes de 4 textos escogidos por el profesor de Juan de Dios Fernández Gálvez. Los textos son:

- DE QUÉ HABLAMOS: ¿DE “SABER” O DE “APROBAR”? ¿EL APROBAR SUPONE SABER?

- PROCEDIMIENTOS E INSTRUMENTOS PARA EVALUAR (cualitativamente) (2017)

-  ¡EVALUAR es muy diferente a CALIFICAR! (2017)

-  ¿APRENDER o APROBAR? ¡En qué quedamos!

El primer texto, sobre saber o aprobar, nos permite llegar a la siguiente conclusión: aprobar no significa nada si el aprendizaje no supone un saber. En nuestras clases debemos usar métodos que permitan aprender y transmitir a nuestros estudiantes las bases del aprendizaje y lo que se espera de ellos, algo más que un título.

Aprender es la capacidad de ampliar conocimiento intelectual, emocional y social, permite crecer y, por lo tanto, supone el desarrollo de estrategias cognitivas que permiten pensar mejor, resolver con solvencia las situaciones que uno se encuentra, relacionarse mejor, ser más feliz y, en resumen, "desarrollar las competencias clave para afrontar un aprendizaje a lo largo de todo la vida". 

Por lo tanto, no, aprobar no implica saber, pero nuestra metodología y currículum debe estar lo máximo orientada al saber y que este sí suponga aprobar.

El segundo texto, sobre los procedimientos e instrumentos para evaluar CUALITATIVAMENTE, se nos mencionan tres términos clave en la evaluación:

- Autoevaluación (evaluación propia)

- Coevaluación (evaluación entre iguales, compañeros)

- Evaluación por el profesorado

Son tres métodos a tener en cuenta en nuestra docencia. A parte de la memoria, debemos evaluar si el alumnado sabe pensar, es decir, desarrolla los procesos cognitivos o mentales básicos y los aplica en distintas áreas del conocimiento. ¿Qué se ha de evaluar? Que el alumnado sepa pensar, buscar información, seleccionar esta según sus necesidades, diferenciar la verdadera de la errónea, aplicarla para solucionar problemas, elaborar informes, analizar los errores y mejorar.

¿Cómo se evalúa de forma correcta? Mediante

1. La observación diaria del trabajo del alumnado. A través de listas de control, escalas de estimación y el registro anecdótico.

2. Pruebas. A través de escala de estimación de respuestas orales, cuestionarios de respuesta escrita (ensayos) y pruebas objetivas (verdadero falso, elección múltiple, etc.) 

3.Revisión de tareas. A través del cuaderno de clase, informes y monográficos, portfolio.

-     4. Entrevista. Utilizando guiones previos.

       5. Rubrica o matriz 

En el texto "evaluar es muy diferente a calificar" se llega a la siguiente conclusión: un número no dice nada fiable de la capacidad de desenvolverse en la vida cotidiana. Los resultados diarios que nos muestran una evaluación o un diagnóstico no son números. Entonces, ¿por qué conformarnos con la calificación?

Un estudiante puede tener una evaluación positiva pero una calificación negativa. Esto se puede deber a un retraso en un determinado área, a que se esfuerce y consiga aprender y reduzca distancias con sus compañeros, pero su nota no alcance el mínimo. Si basamos nuestros métodos de aprendizaje en la calificación, el resultado de estos alumnos será contraproducente, ya que verán que por mucho que se esfuercen nunca alcanzarán este mínimo. Por lo tanto, debemos basar nuestras escuelas en métodos de aprendizaje que busquen el saber y la evaluación cualitativa.

Por último, el texto de aprender o aprobar resume todas las ideas que acabamos de mencionar. Como hemos mencionado, hemos sustituido el interés innato humano por conocer, aprender, saber por un resultado material muchas veces no vinculado al saber duradero.

Como dice Francisco Ferrer y Guardia: “Los exámenes crean desigualdad, satisfacen el egoísmo y la vanidad de maestros y padres, provocando envidia roedora en los fracasados y son obstáculo para nuevas iniciativas”. Por lo tanto, no son el método más adecuado de evaluar.

En los años 70, con la EGB, se implantaron los exámenes cuantificados y una calificación como media de notas. En los 90 aparece la evaluación continua, que dista mucho de lo que se aplica ahora, la calificación continua para aprobar a final de curso. Por lo tanto, el pensamiento de docentes y estudiantes es: "Materia aprobada, materia eliminada".

Como consecuencia de este método, se ha pervertido el objetivo de los centros educativos y el interés por saber, que se ha convertido en un interés por aprobar. Entre toda la sociedad hemos alejado a los estudiantes de la curiosidad innata del saber y del placer de aprender.

A mi parecer, los textos más interesantes planteados en el módulo.








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